Historia

Ayer, hoy y siempre

Cincuenta años han pasado desde que esta empresa familiar abrió sus puertas en la ciudad de Valparaíso. Del legado de su fundador, José Aste Bonadei, no sólo quedan grandes historias y recuerdos, sino que la tradición, calidad y servicio que logró conquistar el corazón de los amantes de la marca Peugeot.


La historia de la Automotriz José Aste Bonadei S.A., más conocido como concesionario ASTE Peugeot en Viña del Mar y Valparaíso, comenzó en 1967, gracias al sueño de su fundador —quien comenzó con la venta de autos usados en 1948—, cuando obtuvo la representación Peugeot en Valparaíso, y en 1986 también para Viña del Mar, estableciéndose como distribuidor oficial de la marca para toda la V región.

Tras treinta años a la cabeza de la empresa, don José delegó la dirección a Jaime Falcone, su yerno, actual gerente general, quien cumple con este importante rol desde 1996. Lamentablemente, don José falleció en octubre del 2004, pero su legado y la actividad de la compañía continúan con el mismo cariño y empuje que en sus comienzos, donde las nuevas generaciones han ayudado a dar aires nuevos a esta empresa familiar. Así, como presidente del directorio está Annabella Aste Riofrío, hija del fundador, y sus hijos participan activamente del mismo.

La casa matriz de Valparaíso y su sucursal en Viña del Mar, ambas remodeladas recientemente, son los locales con que cuenta la marca hasta el día de hoy. Próximamente se les unirá un nuevo local en Parque Industrial Curauma, estableciendo un centro de distribución y preparación de vehículos nuevos Peugeot; un taller de desabolladura y pintura; un taller de mecánica para vehículos industriales y un salón de ventas Peugeot Professional (vehículos utilitarios). Un logro conseguido sobre la base del esfuerzo, la búsqueda constante de nuevas alternativas de venta y para el medio ambiente. “Nos hemos preocupado de realizar cambios que favorezcan a las personas y al planeta, incorporando hornos eléctricos para pintura y utilizando nuevas tecnologías para ofrecer un mejor servicio”, señala Annabella Aste.

Tradición y Modernidad

A mediados de 1995, la empresa realizó una serie de reestructuraciones, profesionalizando la organización. Paralelamente la marca Peugeot inició un proceso de grandes cambios, impactando a toda su línea de productos con nuevos diseños y tecnologías, acortando los ciclos de vida de los modelos de autos (de diez a cuatro años) y modificando los protocolos de servicio. En 2010, la marca da curso a la categoría de vehículos semi premium, trayendo para toda su gama de vehículos, modelos con equipamiento superior : seguridad, confort, rendimiento, tecnología y diseño.
En el 2003, obtuvieron la certificación ISO 9000, que formalizó los procesos internos y significó una gran herramienta de apoyo a la gestión diaria, orientando a la organización al logro de objetivos de calidad y satisfacción del cliente. A través de los años la marca fue modificando sus protocolos y hoy la calidad se administra a través de las políticas de calidad Peugeot. “La recomendación de nuestros clientes nos genera gratificación y motiva a todo el equipo ASTE a seguir haciéndolo cada día mejor", agrega Annabella.

Los cambios han sido importantes motores del desarrollo para la empresa, lo que se ha reflejado a través de premios y reconocimientos, destacando, anualmente, como mejor gestión en ventas y postventas a nivel regional y nacional; concesionario del año 2003, en reiteradas ocasiones mejor gestión de calidad nacional entre los años 2004 y 2014; mejor gestión marketing 2015; mejor gestión de ventas y postventa zona norte año 2016.

Actualmente se está trabajando en potenciar la plataforma web para la venta de autos, servicios, repuestos y accesorios, siendo un área clave y de crecimiento. En 2016 se renueva la página www.aste.cl, presentando un layout más accesible y con detallada información de los modelos, filtros de búsqueda amigables, acceso a un catálogo de accesorios y Boutique Peugeot, entre otras mejoras.

La Fuerza del León

Sin duda un ícono de ASTE Peugeot es su león de piedra que da la bienvenida al llegar a la sucursal de Viña del Mar. Un símbolo, que más allá de ser el representante fiel de la marca, lleva en él un sinfín de historias que unen a más de una generación. “Mi padre trajo al león en los inicios. Ha sido el testigo de todos nuestros cambios y remodelaciones; de cómo muchos niños vinieron con sus padres, en busca de sus primeros automóviles, y hoy esos niños, que ya son abuelos, traen a sus nietos. Esa es la familia ASTE Peugeot, es el legado de mi padre, el cariño de la gente y el amor por su querido Valparaíso”, recuerda Annabella.